Cepillarse los dientes. Los errores más comunes

Cepillarse los dientes parece fácil, pero hacerlo correctamente no lo es tanto. De hecho, existen muchos fallos y mitos alrededor de la limpieza dental.

Cepillarse los dientes. Los errores más comunes en la higiene bucal

 

A continuación te enumeramos algunos de los errores más comunes a la hora de cepillarse los dientes de forma manual:

No cepillarse con la frecuencia y durante el tiempo necesario

Tienes que cepillarte al menos dos veces al día, durante unos dos o tres minutos. Este tiempo se reparte dedicando unos 30 segundos a cada cuarto de la boca.

Deberías cepillarte por la mañana, después de comer al mediodía y antes de acostarte. El cepillado que no deberías saltarte bajo ningún concepto es el de la noche, ya que mientras duermes disminuye la salivación y se acumula más placa bacteriana.

Utilizar una técnica de cepillado incorrecta

Tienes que cepillarte mediante movimientos verticales, de encía a diente, con el cepillo colocado en un ángulo de 45º respecto a la superficie del diente. Nunca te cepilles en dirección horizontal y no olvides limpiar también la cara interna de los dientes.

Para las superficies molares, realiza movimientos circulares.

No seguir un orden de cepillado

Hay que empezar por la parte más lejana de la boca (molares del lado derecho), cepillar toda la arcada por delante y después por la parte interna. A continuación haremos lo mismo con la otra arcada.

Cepillarse con demasiada fuerza

Frotarse los dientes inadecuadamente puede provocar más mal que bien. Si te cepillas con extremada fuerza, puedes dañar el esmalte y las encías.

Elegir un cepillo dental inadecuado para tu boca

Cada situación requiere un cepillo determinado, pero en general recomendamos cepillos de cabezal pequeño para poder acceder a todas las zonas, y de dureza blanda o media, para no dañar el esmalte ni irritar las encías.

Olvidar el cepillado interdental y lingual

Es vital acordarse de limpiar también los espacios que quedan entre los dientes, ya que al ser de difícil acceso son los más propensos a acumular placa y desarrollar caries.

El cepillado común solo elimina el 60% de la placa bacteriana, mientras que el 40% restante depende de la limpieza interdental. Para ello, te recomendamos que emplees hilo dental o, aún mejor, cepillos interdentales.

Eso sí: elige siempre un cepillo interdental apropiado para la separación de tus dientes. En cuanto a la lengua, te sugerimos frotarla una vez al día con un raspador o limpiador lingual.

Otras cuestiones importantes a tener en cuenta

Usar dentífricos demasiado abrasivos que pueden deteriorar el esmalte.

No limpiar ni secar el cepillo una vez acabas: al finalizar la limpieza, debes enjuagar el cepillo con agua, sacudir el exceso de agua y secarlo con una toalla o dejar secar al aire.

Cepillarse enseguida después de comer ácidos: los alimentos ácidos (café, alcohol, zumos, bebidas energéticas, cítricos…) atacan el esmalte, pero la saliva lo repara. En cambio, si te lavas los dientes nada más acabar de ingerir ácidos, no le das tiempo a actuar y además extiendes aún más estos ácidos por toda la superficie de los dientes. Por eso te aconsejamos que, al acabar de comer, solo te enjuagues con agua y dejes pasar al menos media hora para que la saliva neutralice el ácido.

No cambiar el cepillo cada 3 meses o cuando los filamentos estén en mal estado: unas cerdas desgastadas pueden estropear tu esmalte.

Ahora ya sabes cuáles son los errores que no debes cometer al cepillarte los dientes. ¿Deseas que te demos más consejos sobre higiene bucodental? No tienes más que llamarnos al 954533594, solicitar cita online o pasar a vernos por la calle Virgen de Valvanera, 19 de Sevilla.