
Apicectomía. ¿Qué es y cuándo debe realizarse?
La apicectomía es una de las técnicas de odontología conservadora más eficaces para salvar piezas dentales dañadas o infectadas cuando otros tratamientos han fallado. Gracias a este procedimiento, los odontólogos podemos preservar tus dientes naturales y proteger tu salud bucodental.
Tanto si sufres daño dental como si presentas una afección periodontal que cursa con infección, los tratamientos de odontología conservadora y la cirugía oral nos permitirán dar solución a tu problema. En este artículo te explicamos de forma sencilla qué es una apicectomía, cuándo se indica, cómo se realiza y qué puedes esperar del postoperatorio.
¿Qué es una apicectomía?
La apicectomía es una cirugía oral menor en la que se elimina el ápice de la raíz dental infectada y los tejidos inflamados que la rodean. Después, se sella el conducto radicular con un material específico (MTA) para evitar futuras reinfecciones.
En otras palabras, es un procedimiento destinado a salvar un diente cuya infección no se ha resuelto con una endodoncia.
¿Cómo se realiza este proceso?
- Anestesia local para evitar molestias.
- Incisión en la encía para acceder al hueso.
- Eliminación del segmento óseo necesario para exponer la raíz.
- Resección del ápice (punta de la raíz) y limpieza de la infección.
- Sellado del conducto con MTA.
- Sutura de la encía para permitir su correcta regeneración.
En unos meses, la zona ósea se habrá curado y el diente recuperará su funcionalidad.
¿En qué casos se realiza una apicectomía?
Una apicectomía se lleva a cabo cuando es imposible controlar la infección dental con otros tratamientos conservadores como la endodoncia.
Aunque en el 90% de los casos las endodoncias son exitosas, en algunas pocas ocasiones, el fallo endodóntico puede acontecer cuando existe una presencia de agentes infecciosos muy resistentes a las terapias aplicadas.
Si el proceso infeccioso no se consigue corregir, la solución en este tipo de casos es la realización de una apicectomía. Es recomendable cuando existen:
- Infecciones persistentes tras una endodoncia correctamente realizada.
- Quistes o granulomas en la raíz dental.
- Restos de bacterias muy resistentes al tratamiento convencional.
- Conductos radiculares inaccesibles o muy complejos.

¿Cuándo está contraindicada la apicectomía?
Los principales factores que ponen en riesgo su aplicación son:
- Presentar sintomatología asociada a la enfermedad periodontal avanzada, es decir, periodontitis.
- Tener problemas de coagulación que interfieran en un control hemorrágico adecuado.
- Haber sufrido fracturas dentales de tipo longitudinal.
Siempre es necesario que sea un profesional cualificado quien realice una evaluación del estado oral del paciente. Se debe disponer de un diagnóstico personalizado para poder dar una respuesta eficiente. Todos los tratamientos periodontales precisan un análisis exhaustivo para valorar su viabilidad.
Fases del tratamiento
- Primero aplicamos anestesia local. Así, insensibilizamos la zona a tratar y evitamos que el paciente sienta dolor. A continuación, hacemos una incisión en la encía, junto a la zona que presenta infección.
- Luego, accedemos a la estructura ósea y descubrimos el ápice de la raíz del diente mediante la eliminación de la cantidad de hueso adecuada. Después, para extraer el ápice, hacemos un corte y facilitamos el drenaje de la estructura infectada.
- Ahora ya se puede sellar el conducto dental con MTA y así evitar las posibles filtraciones y una reinfección.
- Para finalizar, se sutura la incisión y la encía queda lista para su regeneración y su pronta recuperación. Tras algunos meses, la estructura ósea estará curada y la infección habrá desaparecido.

¿Cómo es el postoperatorio?
Ponerse en manos de un profesional especializado y capacitado para desarrollar este tipo de cirugía periodontal es crucial. La precisión define los resultados.
La duración de la intervención suele oscilar entre 60 y 90 minutos. Además, para su desarrollo se precisa contar con un equipamiento avanzado. Por ello, es importante que recurras a un centro odontológico de prestigio.
Una vez finalizada la cirugía y pasadas algunas horas, es normal que el paciente pueda presentar cierta inflamación en la zona intervenida. Para evitar las molestias, los odontólogos recetamos algún remedio farmacológico específico.
En nuestra clínica dental en Sevilla ponemos a tu disposición un equipo de profesionales experimentados que logrará mejorar tu sonrisa. Somos especialistas en odontología conservadora y en cirugía bucodental.


